Cambiar la joya de piercing del tragus puede parecer complicado, pero tranquilo/a: estás en el mejor lugar. En esta guía completa te presentamos un enfoque paso a paso del proceso de cambio de piercing de tragus, para que puedas hacerlo con total eficacia.
Los pasos para cambiar tu piercing de tragus
Consejos y recomendaciones para un cambio de piercing óptimo
Es importante destacar que el ritmo de cicatrización varía de una persona a otra, influido por diversos factores como la edad, el sistema inmunitario e incluso la alimentación. Por eso es esencial tener en cuenta tu estado de salud personal y tu propio ritmo de cicatrización.
Te recomendamos encarecidamente esperar al menos 6-9 meses después de hacerte el piercing antes de cambiar la joya. Esto da tiempo suficiente para que la herida cicatrice correctamente y minimiza el riesgo de irritación o infección. Además, cambiar la joya demasiado pronto puede alterar el proceso de cicatrización y causar complicaciones.
Paso 1: preparación para el cambio de joya
Antes de cambiar la joya de tu piercing de tragus , asegúrate de tener a mano todo lo necesario. Esto incluye una nueva joya, jabón antibacteriano, gasas y suero fisiológico o una solución salina adecuada.
Asegúrate también de que tus manos y la joya estén limpias, para minimizar el riesgo de irritaciones o infecciones. Lavarte las manos es un paso muy importante para evitar llevar bacterias a tu piercing de oreja.
Paso 2: retirar la joya actual
Después de lavarte bien las manos con jabón antibacteriano, retira con cuidado la joya actual de tu piercing de tragus. Ten paciencia y actúa con suavidad para evitar cualquier riesgo de traumatismo o irritación en la zona perforada.
Paso 3: limpieza de la oreja y de la nueva joya de piercing
Limpia con cuidado tu oreja y tu nueva joya con una gasa y suero fisiológico o una solución salina. Limpiar la oreja y la joya de piercing permite eliminar cualquier suciedad o bacteria que pueda causar irritaciones, inflamaciones o infecciones.
Paso 4: colocación de la nueva joya de tragus
La colocación de la nueva joya se realiza después de haber limpiado tu oreja. Este paso debe hacerse con suavidad y paciencia. Como el tragus es una estructura anatómica pequeña, formada por cartílago y cubierta de piel, es importante colocar la joya con mucha suavidad.
Puedes cambiar la joya de tu piercing tú mismo/a o acudiendo a un profesional del piercing. Para tu primer cambio de joya, te recomendamos encarecidamente consultar a un experto en piercing. Los piercers cuentan con el saber hacer y la experiencia necesarios para llevar a cabo este proceso de forma segura y eficaz, minimizando así cualquier riesgo para tu oreja. Podrán evaluar la fase de cicatrización de tu piercing de tragus. Gracias a su experiencia, podrás tomar una decisión informada, priorizando siempre la seguridad y el bienestar de tu oreja.
Si prefieres cambiar tu joya de piercing de tragus en casa, te recomendamos pedir ayuda a alguien cercano, ya que las joyas roscadas son prácticas para llevarlas mucho tiempo, pero más complicadas de colocar. Asegúrate de que tus manos estén siempre limpias. Presta mucha atención a la cicatrización de tu piercing.
Paso 5: cuidados después del cambio
Por último, después de colocar tu nueva joya, limpia de nuevo la zona alrededor del piercing con tu solución salina o tu suero fisiológico. Esto ayuda a prevenir irritaciones y asegura que la zona se mantenga limpia. En los días posteriores al cambio de joya, limpia la zona con regularidad. Si tienes dificultades, como irritaciones, inflamaciones o infecciones, no dudes en acudir a un profesional.
Una vez colocada tu nueva joya, tómate un momento para volver a limpiar con delicadeza la zona alrededor del piercing usando tu solución salina o tu suero fisiológico. Este gesto es esencial para reducir el riesgo de irritación y mantener una higiene óptima. En los días siguientes al cambio de joya, mantén una rutina de limpieza de la zona. Si tienes problemas como irritaciones, inflamaciones o infecciones, no dudes en consultar a un profesional con experiencia.
Siguiendo estos pasos, deberías poder cambiar tu joya de piercing de tragus con total seguridad. Recuerda que la paciencia y la higiene son la clave para evitar complicaciones y garantizar un cambio de joya sin dolor.












