La gran ventaja de nuestro titanio ASTM es que apenas requiere mantenimiento. Al ser naturalmente inoxidable, resiste perfectamente al agua, la ducha, el mar y el sudor.
Para limpiarlo, basta con pasar suero fisiológico y una compresa estéril para retirar las impurezas y ayudar a evitar inflamaciones o reacciones cutáneas.
A diferencia de la plata, que se ennegrece y se opaca, el color de tu piercing no cambiará. Es la solución definitiva para mantener unas orejas sanas y una colección radiante a muy largo plazo, sin apenas riesgo de corrosión.