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Guía de cuidado de las joyas de piercing

Compartimos contigo el gusto por las joyas bonitas pero, para que conserven todo su esplendor, no hay que descuidar su mantenimiento. Por eso hemos querido reunir una lista de normas a seguir para que tus joyas de piercing mantengan su brillo.

Cuidado y limpieza general de las joyas

Cuando se compran joyas de calidad superior, es importante cuidarlas al máximo para que conserven su belleza. Si cuidas tus joyas de piercing, te acompañarán durante décadas. Estos son nuestros consejos para mantenerlas en plena forma:

  • Limpia la joya antes de introducirla en tu piercing.
  • Evita los productos químicos o detergentes: la mejor forma de limpiar tu joya es lavarla simplemente con agua caliente y un poco de jabón antibacteriano.
  • No limpies nunca tu joya con alcohol, sobre todo si es de acrílico o si lleva una o varias piedras finas.
  • Guarda tus joyas en un lugar seco y limpio, por ejemplo en un joyero.
  • No mezcles todas tus joyas, para evitar que se rayen al rozar unas con otras. Es preferible guardar cada joya en una bolsita o en un compartimento distinto.
  • Ten cuidado al secarte la cara o el pelo para que la toalla no se enganche en una de tus joyas de piercing y la estropee.
  • Cuidado con dormir con joyas de piercing más delicadas, como un colgante de ombligo, que podría estropearse mientras duermes al darte la vuelta.
  • Limpia tu joya de piercing con cierta regularidad para que mantenga un aspecto limpio y nuevo.

La mayoría de nuestras joyas de piercing, como el labret (barra recta), las bananas o los barbells, son de rosca interna, así que hay que tener en cuenta algunas cosas:

  • El accesorio de rosca o la bolita de tu joya se va aflojando poco a poco al llevarla de forma continua, así que conviene comprobar con cierta regularidad que esté bien enroscada. Cuidado: si se afloja del todo, la joya puede caerse.
  • No aprietes demasiado el accesorio de rosca o la bolita: podrías dañar la rosca interna o tu joya. Aun así, asegúrate de que esté lo bastante apretada para no perderla.