La elección de los materiales es clave para la salud de tu oreja.
Si la plata maciza, el acero quirúrgico 316L y el platino son opciones clásicas, el titanio ASTM-F136 de calidad superior es la mejor elección para un piercing porque es inoxidable, ligero y totalmente biocompatible.
A diferencia del simple chapado en oro o del metal de fantasía que se oxida e irrita el canal, el titanio no contiene níquel, evitando así cualquier infección.
Para quienes buscan el brillo de las joyas de oro de 18 quilates, nuestras creaciones de titanio PVD Gold imitan a la perfección el oro amarillo y resisten mucho mejor el uso diario. Tanto si llevas un par de clavitos como unos aros, la calidad del material es tu mejor protección.