Cambiar tus pendientes de forma segura es crucial, sobre todo si tienes las orejas sensibles. Un método adecuado previene infecciones y garantiza una buena cicatrización de tu piercing de oreja. Esta guía detalla las mejores prácticas para manipular tus pendientes con total seguridad, centrándose en el acero quirúrgico 316-L, reconocido por su compatibilidad con las pieles sensibles.
Acero quirúrgico 316-L: el material ideal para tus pendientes
Propiedades hipoalergénicas del acero quirúrgico
El acero quirúrgico 316-L es muy recomendable para personas con oídos sensibles gracias a sus propiedades excepcionales:
- Hipoalergénico: este acero tiene una baja probabilidad de provocar reacciones alérgicas en tus oídos, lo que lo hace ideal para quienes sufren alergias cutáneas como irritaciones, inflamaciones, rojeces o infecciones.
- No corrosivo: resiste la corrosión, el óxido y el uso diario, algo esencial para joyas que se llevan a diario y se exponen a distintos elementos.
- Robusto: su alta resistencia hace que las joyas fabricadas con este material duren mucho tiempo sin deformarse ni romperse.
- Conformidad con las normas de seguridad: el acero quirúrgico 316-L cumple con las estrictas normas internacionales para el contacto con la piel, garantizando la máxima seguridad en su uso. Puedes llevar pendientes de acero quirúrgico 316-L sin ningún problema.
Solo puedes llevar pendientes una vez que tus lóbulos estén cicatrizados. Si tu piercing de oreja es reciente, te recomendamos llevar titanio ASTM-F136. Cuando tus lóbulos estén cicatrizados, podrás cambiar tu joya de pose en titanio por un bonito par de pendientes.
Comparación con otros materiales:
- El titanio ASTM-F136 es también un material hipoalergénico y ligero. A diferencia del acero quirúrgico 316-L, el titanio ASTM-F136 se usa en piercings de cartílago. Puedes llevar perfectamente joyas de titanio ASTM-F136 en tus lóbulos, aunque en ese caso hablaremos de aros o joyas montadas en labret, y no de pendientes.
- Oro de 14 y 18 quilates: el oro de 14 y 18 quilates es una excelente elección para joyas de piercing gracias a su robustez y su cálido color dorado. Este metal resiste bien los arañazos y el desgaste diario. Su biocompatibilidad lo convierte en una opción ideal para quienes son sensibles a ciertos metales. Las joyas de oro de 14 y 18 quilates tienen un precio más elevado que el acero quirúrgico 316-L o el titanio ASTM-F136.
¿Cuándo cambiar tus pendientes?
Elegir el momento adecuado para cambiar tus pendientes tras un piercing es crucial para la cicatrización y para evitar complicaciones. Aquí tienes algunas recomendaciones generales:
- Inmediatamente después del piercing: mantén la joya inicial colocada por tu piercer durante todo el periodo de curación primaria. Para los lóbulos, esto suele llevar entre 6 y 8 semanas o más; para el cartílago, puede llevar entre 6 y 9 meses o más.
- Comprueba la cicatrización: antes de cambiar tus pendientes, asegúrate de que tu piercing de lóbulo esté completamente cicatrizado, sin rojeces, dolor, hinchazón ni secreción.
- Consulta a un profesional: si no estás seguro/a de la cicatrización de tus oídos, es preferible consultar a un piercer profesional antes de cambiar de pendientes por primera vez.
- Tras la cicatrización completa de tu piercing de lóbulo, puedes optar por pendientes sencillos o elegantes, como aros o piezas colgantes
¿Cómo cambiar tus pendientes con total seguridad?
Seguir un proceso seguro e higiénico al cambiar tus pendientes es esencial para mantener la salud de tus piercings. Aquí tienes una guía paso a paso:
1) Lávate las manos : antes de tocar tus pendientes, lávate bien las manos con agua y jabón antibacteriano.
2) Desinfecta los pendientes nuevos: límpialos con una solución salina como el suero fisiológico. Evita cualquier producto agresivo, como desinfectante, en tus pendientes.
3) Prepara el orificio del piercing de lóbulo: con una gasa estéril, limpia la zona perforada con suero fisiológico. Esto elimina las bacterias y los depósitos.
4) Cambia los pendientes:
- Retira con cuidado los pendientes actuales.
- Inserta enseguida los pendientes nuevos (básicos, aros, piezas colgantes) para evitar que el orificio se cierre.
- Manipula las joyas por las partes que no entrarán en contacto con el piercing.
5) Observa tus pendientes tras el cambio: vigila tus piercings de lóbulo. Si detectas algún signo de reacción, como enrojecimiento o irritación, consulta a un profesional si es necesario.
Preguntas frecuentes: todo sobre los pendientes
¿Cuáles son las ventajas de elegir acero quirúrgico para mis lóbulos?
El acero quirúrgico es reconocido por sus propiedades hipoalergénicas, lo que lo hace ideal para personas con piel sensible o propensa a alergias. Su resistencia a la corrosión y al óxido garantiza una larga vida útil, incluso con uso diario. Además, su robustez lo hace menos propenso a deformarse o romperse, ofreciendo mayor seguridad al llevarlo.
¿Puedo llevar acero quirúrgico 316-L en un piercing de cartílago?
No recomendamos el acero quirúrgico 316-L para piercings de cartílago. Para este tipo de piercings, recomendamos más bien joyas de titanio conforme a la norma ASTM-F136. El acero quirúrgico 316-L es más adecuado para lóbulos completamente cicatrizados.
¿Cómo saber si soy alérgico/a a ciertos metales?
Los signos de una alergia a los metales pueden incluir picor, rojeces, erupciones cutáneas o hinchazón sobre o alrededor del piercing. Si observas estos síntomas, te recomendamos consultar a un profesional de la salud.
¿Por qué los pendientes son la joya favorita de muchas mujeres?
Los pendientes ofrecen una gran diversidad de estilos que pueden complementar o realzar la apariencia de cada persona. Permiten variar el look con facilidad y se pueden llevar en cualquier ocasión, formal o informal, añadiendo un toque final a cualquier estilismo.
¿Se puede dormir con pendientes?
Sí, es posible, sobre todo si son de tamaño pequeño y no tienen partes salientes que puedan resultar incómodas o causar irritaciones durante el sueño. Si tu piercing de oreja es reciente, es importante no retirar la joya de primera colocación.
¿Puedo llevar mis pendientes al hacer deporte o en el agua?
Sí, es posible llevar pendientes durante actividades deportivas o en el agua, siempre que elijas materiales resistentes como el acero quirúrgico 316-L, que no reacciona ni con el cloro ni con el agua salada. Asegúrate también de que tus pendientes estén bien fijados para no perderlos.
Hemos visto por qué el acero quirúrgico 316-L es ideal para oídos sensibles y cómo cambiar tus pendientes con total seguridad. Explora nuestra gama completa de pendientes de acero quirúrgico 316-L en nuestra web y encuentra opciones elegantes y seguras adaptadas a tus necesidades.












