El piercing hélix es uno de los piercings más solicitados. Es muy conocido por su versatilidad y por el toque de originalidad que aporta a una composición de oreja. Tanto si buscas un look discreto como un conjunto de piercings atrevido, el hélix permite múltiples combinaciones.
Como con cualquier piercing, es esencial elegir la joya adecuada y conocer las mejores prácticas para cuidarla. En este artículo te contamos cómo elegir la mejor joya y evitar los errores más comunes.
Piercing hélix: ¿por qué es tan popular?
El piercing hélix se ha convertido en uno de los piercings de oreja más realizados, sobre todo por su ubicación en el cartílago. Es muy apreciado entre los adultos jóvenes, por varias razones:
- Puedes llevar una joya montada sobre labret, pero también un aro.*Es importante precisar que tu joya de primera colocación será montada sobre labret. Habrá que esperar a que termine la cicatrización para poder llevar un aro de piercing.*
- También podrás hacerte varios piercings hélix.
- El piercing hélix se combina fácilmente con otros piercings de oreja, como el piercing de lóbulo o el tragus, lo que permite crear composiciones de oreja espectaculares.
¿Cómo elegir la joya adecuada para tu piercing hélix?
Elige titanio ASTM F-136 para tu piercing hélix
Uno de los errores más frecuentes es elegir una joya fabricada con un material inadecuado, como el acero de calidad inferior (acero 304). Este tipo de metal puede provocar reacciones alérgicas o infecciones, sobre todo en personas con la piel sensible.
Para evitarlo, elige materiales hipoalergénicos como el titanio ASTM F-136 o el oro de 14 o 18 quilates, que no solo son seguros, sino también ideales para una cicatrización rápida de tu piercing de oreja.
Las joyas de piercing de titanio ASTM F-136 están especialmente recomendadas para los piercings hélix, ya que son hipoalergénicas y seguras para las pieles sensibles. El titanio ASTM F-136 es duradero y resistente a la corrosión, lo que lo convierte en una opción ideal para las joyas de piercing hélix.
Elige una joya según la forma de tu oreja
Cada oreja tiene una forma única, y es importante elegir una joya de piercing hélix que se adapte perfectamente a tu morfología.
Una joya de piercing hélix mal ajustada puede provocar dolor o irritaciones. Para un look discreto, puedes optar por un labret. Si prefieres un estilo más atrevido, te recomendamos un aro con circonitas. En Obsidian Piercing tenemos opciones para todos los gustos y estilos. No dudes en preguntar a tu piercer de confianza qué tamaño de joya se adapta mejor a la morfología de tu oreja.
¿Cómo cuidar tu piercing hélix para una cicatrización óptima?
Cuidar tu piercing de oreja, sobre todo cuando es reciente, es esencial. Una limpieza regular y los buenos hábitos del día a día ayudan a prevenir irritaciones, inflamaciones e incluso infecciones.
Limpia tu joya de piercing con regularidad
Para favorecer una cicatrización rápida y evitar infecciones, es importante limpiar tu piercing hélix a diario. Para ello: usa suero fisiológico y una gasa estéril. Puedes hacer la limpieza dos veces al día durante tres semanas. Asegúrate de no mover ni girar la joya, ya que esto podría irritar la zona y prolongar la cicatrización. Sé delicado y evita manipular en exceso tu piercing de oreja.
Evita tocar o cambiar la joya demasiado pronto
Un error habitual que puede ralentizar la cicatrización es tocar con frecuencia el piercing hélix con las manos sucias o cambiar la joya demasiado pronto.
Es esencial dejar la joya en su sitio durante toda la cicatrización, que en el caso del cartílago suele oscilar entre 6 y 9 meses o más. Cambiar la joya demasiado pronto o tocar el piercing con las manos sin lavar aumenta el riesgo de infección y puede provocar complicaciones.
Evita retirar las costras antes de tiempo
Las costras que se forman alrededor de tu piercing de oreja durante la cicatrización son normales y cumplen una función protectora. Puede resultar tentador retirarlas, pero hacerlo puede ralentizar el proceso de curación y provocar irritaciones o infecciones.
Al retirar las costras demasiado pronto, también corres el riesgo de reabrir la herida, lo que expone tu piercing a las bacterias. Es preferible dejar que caigan de forma natural o limpiarlas con suavidad con suero fisiológico.
Evita dormir sobre tu piercing hélix
Dormir directamente sobre un piercing de oreja recién realizado puede causar irritaciones, prolongar el tiempo de cicatrización e incluso provocar complicaciones, como el desplazamiento de la joya o una infección. La presión sobre la oreja durante el sueño puede causar hinchazón y dolor. Se recomienda dormir del otro lado o usar una almohada especial en forma de dona, que ayuda a aliviar la presión sobre la zona perforada.
El piercing hélix es, por tanto, una forma ideal de añadir un toque personal a tu estilo sin dejar de ser elegante y actual. Descubre nuestra selección exclusiva de joyas de piercing en titanio ASTM F-136 y en oro, pensadas para realzar tu piercing hélix cuidando al máximo tu seguridad.












