Que tu piercing cicatrice rápido es importante, porque a veces la cicatrización puede alargarse. En esta guía completa compartimos todos nuestros trucos y consejos esenciales para que tu piercing cicatrice rápido y sin complicaciones. Estos consejos son válidos para todos los piercings (corporales, faciales, de oreja…)
Los primeros pasos hacia una cicatrización exitosa
Empecemos por el punto más importante para favorecer la cicatrización de tu piercing: la elección de un material de calidad.
Elegir la joya ideal para la cicatrización
La joya que eliges para tu primera colocación es muy importante.
Ventajas del titanio ASTM-F136 y del oro de 14/18 quilates
El titanio ASTM-F136 es reconocido por sus propiedades hipoalergénicas y su compatibilidad con el cuerpo humano, lo que lo convierte en la elección ideal para una primera colocación, durante la cicatrización e incluso después. El titanio ASTM-F136 se puede llevar a diario.
Del mismo modo, el oro de 14 y 18 quilates, gracias a su baja reactividad, es una excelente opción para quienes buscan algo más de brillo sin comprometer la seguridad y la comodidad. Es esencial elegir oro de alta calidad para evitar aleaciones con metales que puedan irritar la piel. Por eso te recomendamos el oro de 14 o 18 quilates.
El procedimiento del piercing: lo que debes saber
La técnica y la experiencia de tu piercer son determinantes para el éxito de la cicatrización. Un profesional competente utilizará herramientas esterilizadas y seguirá procedimientos de higiene estrictos para minimizar cualquier riesgo de infección. No acudas a piercers que usen pistola. No dudes en preguntar sobre su proceso de esterilización y en buscar opiniones para elegir un estudio de piercing de confianza.
Las prácticas diarias para una cicatrización óptima
El periodo de cicatrización de tu piercing te exigirá paciencia y un cuidado riguroso. Adoptar hábitos diarios saludables es esencial para una curación rápida y sin complicaciones. Aquí te explicamos cómo incorporar estos cuidados a tu rutina.
Limpieza y cuidados de tu piercing
La limpieza regular de tu piercing es crucial para prevenir infecciones y acelerar la cicatrización. Sin embargo, una limpieza excesiva también puede ser un problema.
Frecuencia y productos recomendados
- Frecuencia: limpia con delicadeza tu piercing dos veces al día, mañana y noche. Una limpieza más frecuente puede irritar la piel y alterar el proceso natural de curación. Realiza esta limpieza dos veces al día durante al menos 15 días.
- Productos recomendados: usa una solución salina estéril o suero fisiológico para limpiar tu piercing, aplicándolo con una gasa estéril. Evita el algodón, que puede dejar fibras y ralentizar la cicatrización.
- Productos no recomendados: no uses productos agresivos para limpiar tus piercings, como los productos a base de alcohol, las cremas antibacterianas o los antisépticos. Son demasiado agresivos para un piercing en proceso de cicatrización.
Hábitos que evitar durante la cicatrización
Algunos hábitos pueden ralentizar la cicatrización de tu piercing o aumentar el riesgo de irritaciones e inflamaciones. Estos son los principales comportamientos que debes evitar:
- No retires la joya. Retirar tu piercing permite que el orificio se cierre. Solo debes retirarlo si tu piercer te lo recomienda.
- No toques tu piercing fuera de la limpieza diaria. Las manos suelen ser portadoras de bacterias y pueden transmitir infecciones.
- No duermas sobre tu piercing: dormir sobre él genera presión y ralentiza la cicatrización. También puede provocar inflamaciones e irritaciones.
- No gires la joya dentro del piercing. Aunque este consejo fue popular, en realidad puede causar irritaciones y lesiones adicionales. Lo mejor es dejar tu piercing tranquilo.
- Evita rascar o retirar las costras antes de tiempo. Son una parte normal del proceso de cicatrización, y retirarlas puede reabrir la herida.
- No cambies la joya antes de que termine el periodo de cicatrización recomendado sin el visto bueno de un profesional. Un cambio prematuro puede introducir bacterias o dañar el tejido cicatricial, aún frágil.
- Evita los baños, las piscinas y cualquier inmersión prolongada en agua, que pueden favorecer inflamaciones y otras complicaciones.
- Evita en la medida de lo posible llevar ropa demasiado ajustada durante la cicatrización.
Consejos adicionales para la cicatrización
Además de los cuidados de tu piercing, algunas actividades físicas pueden influir en el proceso de cicatrización.
Actividad física y cicatrización: lo que debes saber
El ejercicio físico es esencial para la salud en general, pero cuando se trata de la cicatrización de un piercing nuevo, conviene tener en cuenta algunas precauciones.
- Evita las actividades intensas que solicitan directamente la zona perforada. Por ejemplo, si tienes un piercing de ombligo reciente, sería mejor evitar temporalmente los ejercicios abdominales.
- Mantén la zona limpia y seca. El ejercicio puede provocar un exceso de sudoración, creando un ambiente húmedo propicio para las bacterias. Después de hacer deporte, limpia con cuidado la zona alrededor de tu piercing con suero fisiológico y una gasa estéril.
- Lleva ropa adecuada para evitar la irritación. La ropa amplia es la más adecuada para evitar la fricción y la presión sobre el piercing durante tu actividad física.
- Escucha a tu cuerpo. Si sientes dolor o molestias inusuales en tu piercing durante o después del ejercicio, tómalo como una señal para reducir la intensidad o modificar tu rutina de entrenamiento.
La cicatrización de un piercing es un proceso que exige cuidado y constancia. Siguiendo estos consejos, favorecerás una curación óptima. Descubre ya nuestra colección de piercing.














