Cada año, muchas personas se hacen un piercing, pero muchas también sufren complicaciones por una mala elección de joya. El material o el estilo equivocado pueden provocar inflamaciones, irritaciones, e incluso infecciones. En este artículo repasamos los cinco errores más frecuentes que cometen los principiantes al elegir la joya para su primer piercing, incluida la importancia de elegir materiales de calidad.
Error 1: elegir el material equivocado
La elección del material de tu joya de piercing es mucho más que una cuestión estética: tiene un impacto directo en tu salud y bienestar. Aquí te explicamos por qué es fundamental acertar;
Los riesgos de los materiales de mala calidad
- Reacciones alérgicas: algunos materiales, como el níquel, son conocidos por provocar alergias. El níquel está presente en varios materiales, como el acero llamado "quirúrgico" o la plata, lo que puede causar reacciones desagradables como inflamaciones, irritaciones o infecciones. El material comúnmente llamado "acero quirúrgico" generalmente no se recomienda para piercings. La plata, aunque se usa en joyería, está entre los metales menos puros: la mayoría de las joyas se fabrican con una mezcla de distintas aleaciones que, con frecuencia, contienen cantidades significativas de níquel, un alérgeno metálico muy conocido.
- Las infecciones: los materiales de mala calidad pueden albergar bacterias, lo que aumenta el riesgo de infección.
- La corrosión: algunos materiales pueden corroerse, lo que puede causar irritaciones y otros problemas cutáneos. La corrosión es el proceso de degradación de un metal debido a su reacción con el entorno, que a menudo provoca cambios de color o de textura. En el caso de las joyas, esto puede afectar a la calidad y a la seguridad del producto.
Por qué optar por materiales de calidad
- Titanio ASTM F-136: el titanio es hipoalergénico y resistente a la corrosión, lo que lo hace ideal para piercings. El titanio ASTM F-136 puede utilizarse, por tanto, como joya de primera colocación. Es respetuoso con tu cuerpo.
- Oro de 14 y 18 quilates: debes optar siempre por oro de un mínimo de 14 quilates. El oro es un metal precioso hipoalergénico (siempre que no contenga níquel). Es duradero, agradable de llevar y aporta un toque de elegancia a tu estilo.
- El acero quirúrgico 316L, el único acero quirúrgico compatible: el acero quirúrgico 316L de buena calidad es la excepción a la regla. Este acero es compatible con el cuerpo humano. Sin embargo, es importante llevar acero 316L únicamente cuando tu piercing ya esté cicatrizado. Por eso, de todas formas, recomendamos el titanio ASTM F-136 para una cicatrización óptima.
Por ejemplo; imagina que eliges una joya de acero inoxidable de baja calidad que contiene níquel. Al principio todo parece ir bien, pero al cabo de unos días empiezas a notar picor e irritación. Una visita al médico confirma que tienes una reacción alérgica que podría haberse evitado eligiendo un material de mejor calidad.
Error 2: ignorar la talla y la forma de la joya de piercing
Ignorar las dimensiones y la forma de tu joya de piercing puede parecer poco importante, pero tiene implicaciones serias. Esto es lo que debes saber:
La importancia de la talla
Una joya demasiado grande o demasiado pequeña puede ralentizar el proceso de cicatrización;
- Demasiado grande: una joya demasiado grande puede golpearse con objetos o engancharse en la ropa, lo que puede irritar la zona del piercing y alterar el proceso de cicatrización.
- Demasiado pequeña: por el contrario, una joya demasiado pequeña puede hundirse en la piel, lo que puede provocar complicaciones como infecciones o incluso el rechazo de la joya.
Además, una talla inadecuada puede causar dolor o irritaciones durante los movimientos.
Por qué la forma es fundamental
En primer lugar, la forma de la joya de piercing es importante tanto para la estética como para la anatomía. El estilo de la joya debe complementar la anatomía de tu oreja, nariz, ombligo, etc. La forma también debe ser adecuada para la zona perforada, para que el resultado sea armonioso.
Más allá de la estética y la anatomía de la zona perforada, elegir la forma adecuada para tu joya de piercing te evita riesgos de enganche. Algunos diseños pueden engancharse en la ropa, el pelo, etc.
Consejos para elegir bien
Para acertar en tu elección, no dudes en acudir a tu profesional del piercing para recibir recomendaciones personalizadas. Aun así, te recomendamos que, para tu primer piercing, elijas una forma sencilla y bastante clásica, para minimizar los riesgos.
Consulta nuestra guía de tallas: en nuestra empresa encontrarás una guía de tallas detallada para joyas de piercing. No dudes en consultarla para obtener información precisa y facilitar tu elección.
Error 3: dejarte llevar solo por las tendencias
Puede resultar tentador lanzarte a la última tendencia en piercing, pero eso puede ser un gran error. Aquí te explicamos por qué es importante pensarlo bien antes de seguir las modas.
Los peligros de las tendencias pasajeras
- Incompatibilidad anatómica: no todos los estilos de joyas se adaptan a todas las anatomías.
- Las complicaciones: algunos diseños de moda pueden ser más difíciles de limpiar, lo que aumenta el riesgo de infección.
La importancia del estilo personal
- Individualidad: elegir un piercing que se ajuste a tu estilo personal suele ser mejor que seguir una tendencia pasajera. Optar por una joya que refleje tu estilo personal suele ser más gratificante que simplemente seguir la moda del momento. Un piercing que se parece a ti reforzará tu confianza y encajará mejor con tu identidad. Las tendencias van y vienen, pero una joya que de verdad te gusta será atemporal para ti. Así, será menos probable que quieras sustituirla, lo que la convierte en una mejor inversión a largo plazo.
- La comodidad: una joya que te gusta será más cómoda, no solo físicamente, sino también emocionalmente. Tendrás menos ganas de quitártela, lo que beneficia el proceso de cicatrización y reduce el riesgo de complicaciones.
Consejos para evitar este error
- Investiga: antes de optar por un estilo de moda, infórmate un poco para asegurarte de que se adapta a tu tipo de piel, a tu anatomía y a tu estilo de vida.
- Consulta: no dudes en consultar a profesionales o leer opiniones online para valorar si una tendencia concreta te conviene.
Error 4: descuidar el cuidado de tu joya tras el piercing
Una vez que tienes tu nueva joya de piercing, el trabajo no ha terminado. El cuidado post-piercing es fundamental para evitar complicaciones. Aquí tienes algunos puntos clave a tener en cuenta:
Por qué el cuidado es esencial
- Prevención de complicaciones: unos buenos cuidados ayudan a minimizar el riesgo de inflamaciones, irritaciones o infecciones.
- Durabilidad de la joya: unos cuidados adecuados aseguran que tu joya se mantenga en buen estado durante más tiempo.
La limpieza de tu joya
Para el titanio ASTM F-136 o el oro de 14 o 18 quilates, te recomendamos;
- Lavarte las manos antes de cada limpieza
- Limpiar tu joya con una solución salina o suero fisiológico.
- Usar una gasa estéril para limpiar y secar tu piercing (atención: la joya debe quedar seca para evitar una maceración que favorezca la aparición de bacterias)
Ejemplo: descuidas el cuidado de tu piercing de cartílago y usas un producto de limpieza inadecuado, como alcohol o desinfectante. ¿Resultado? Una inflamación que requiere intervención médica, gastos adicionales y una cicatrización retrasada.
Error 5: ahorrar dinero frente a la calidad de la joya
Optar por una joya más barata puede parecer tentador, pero es un ahorro que puede salirte caro a largo plazo. Hoy en día, en el mercado del piercing, encontrarás una gran variedad de precios.
Los riesgos de las joyas baratas
- Materiales de calidad inferior: pueden provocar infecciones o reacciones alérgicas.
- Baja durabilidad: las joyas baratas pueden estropearse rápido y requerir cambios frecuentes.
Piensa en el piercing más bien como una inversión. Te desaconsejamos totalmente los productos por debajo de 10 €.
No caigas en estos errores tan comunes al elegir tu primera joya de piercing. Desde la calidad del material hasta el cuidado post-piercing, cada detalle cuenta. Tómate el tiempo necesario para tomar una decisión informada y evitar complicaciones a largo plazo. No dudes en explorar nuestra colección de joyas de piercing en oro de 14 y 18 quilates y en titanio ASTM F-136. Haz la elección perfecta para tu primer piercing informándote con nuestras guías y consejos de expertos.












